por Rick Bowers
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Traducci ón al español: The BilCom Group
inMotion Volume 17 · Issue 5 · September/October 2007: The Good, The Bad and the Mediocre:
The impact of healthcare providers on their patients’ lives
English Version is available in Library Catalog

Patient on table looking up at clock.

Consejos para los pacientes

  • Elija a sus proveedores de servicios médicos antes de necesitarlos. De ese modo, tendrá tiempo para averiguar sobre ellos.
  • Recuerde que los proveedores trabajan para usted. Como le dijo Deb Shuck a uno de los proveedores que la atendía: “A usted le pago con la misma chequera que le pago al personal de limpieza”. No se preocupe si su consulta toma mucho tiempo; asegúrese de obtener todo lo que necesita.
  • No acepte una atención deficiente o agresiva. Haga que los proveedores de servicios médicos se ganen sus honorarios.
  • “Despida” a esos proveedores si no le están brindando la atención que necesita, aunque tenga que pagar más para ir a otro sitio. De ser necesario, hable con su compañía de seguros acerca de contratar a un proveedor fuera de la red.
  • Déles su opinión a los proveedores de servicios médicos acerca de lo que ellos y su personal están haciendo. Además, visite algunos de los sitios de valoración de proveedores de servicios médicos en línea y comente el trabajo del proveedor que le atiende para que los demás puedan ver cómo se está desempeñando. (Vea www.MyDocHub.com y www.RateMDs.com)

Consejos para los proveedores

  • Vaya más despacio. Dése cuenta de la influencia que tiene en la vida de sus pacientes. Escúchelos y respételos.
  • No suspenda las citas con los pacientes, a menos que sea absolutamente necesario. Pueden estar terriblemente preocupados por lo que les está sucediendo o sufriendo un dolor intenso.
  • Hágase un tiempo para los pacientes que necesitan verlo sin una cita previa. Su paciente podría necesitar un simple ajuste en la prótesis que podría hacer la diferencia entre poder trabajar y disfrutar de la vida o vivir sufriendo e, incluso, empeorar.
  • Sea el mejor proveedor de servicios médicos y actúe con la mayor solidaridad posible. En su profesión, la mediocridad puede arruinar vidas.

¿Alguna vez tuvo algún problema de salud que le mantuvo en vilo indefinidamente y le causó tanto sufrimiento que no le permitía disfrutar de la vida?

¿Y si más tarde se enteró de que si los proveedores de servicios médicos hubieran tenido más conocimientos, hubieran proporcionado más cuidados o prestado más atención, su sufrimiento podría haberse aliviado muchos meses antes de lo sucedido? ¿No habría sido una tragedia?

Lamentablemente, es justo lo que a veces sucede.

Entonces, ¿por qué solemos quedarnos con los proveedores que nos atienden, incluso si no nos están brindando la atención que necesitamos y merecemos?

En realidad, existen muchas razones, entre las que se incluyen la creencia de que:

Es cierto que, normalmente, los proveedores de servicios médicos son expertos y saben más sobre los problemas de salud, pero también es cierto que no son todos iguales. Es sabido que algunos tienen más conocimientos y más capacidades que otros.

Además, si bien el conocimiento y la capacidad son muy importantes, no bastan cuando se trata de la excelencia en la atención médica. Demostrar tan solo un poco de preocupación sincera puede ser de gran ayuda cuando una persona está sufriendo. Así como existen mecánicos y abogados buenos, malos y mediocres, también existen proveedores de servicios médicos buenos, malos y mediocres. Algunos solo se preocupan por “lo más importante” (el dinero) y otros se preocupan verdaderamente por sus pacientes.

Superproveedores

Susie Hill y Kevin Trees saben, por experiencia propia, lo que significa contar con un excelente proveedor de servicios médicos.

Tras haber sufrido amputaciones bilaterales por debajo de la rodilla, Hill tenía miedo y no sabía qué le depararía el futuro. Afortunadamente, el proveedor que le colocó sus nuevas piernas protésicas tuvo un importante efecto positivo en su vida. Hoy, recuerda con entusiasmo cómo él se tomó el tiempo para garantizar que el proceso no fuera más doloroso de lo que debía ser y para responder a todas sus preguntas.

“Fue la persona más agradable y verdaderamente solidaria que conocí”, cuenta. “Por cada paso que daba, me hacía notar que estaba realmente feliz por mí. ¡Esto facilitó mucho mi recuperación! La actitud positiva que hoy tengo respecto de mi enfermedad y las amputaciones se debe a su ayuda y estímulo”.

Trees, uno de los pocos policías del país con una amputación por encima de la rodilla, tuvo una experiencia similar. De hecho, le atribuye al protésico su capacidad de continuar con su carrera después de la amputación.

“Siempre ha estado allí para ayudarme con mi carrera”, dice Trees. “Hasta ha dejado que me quede con la pierna mientras continuamos apelando el rechazo de la prótesis por parte de la compañía de seguros. Y aunque no ha cobrado, todavía hace todo lo posible para ayudarme cada vez que puede”.

El otro lado del estetoscopio

Lamentablemente, muchos amputados han tenido una experiencia diferente.
Hace más de 20 años, la decepción que sufrió Deb Shuck con el tratamiento de un médico le causó una gran angustia. El médico quería someterla a una cirugía, a pesar de que ella se negó varias veces porque sabía que, a veces, surgían problemas relacionados con la cirugía. “Además, continuaba dándome Darvocet, aunque le decía que me hacía sentir mal”, cuenta. “También comencé a sentirme realmente deprimida. Fue horrible”.

Al final, resultó que haberse negado a la cirugía fue la decisión correcta, comenta, y hoy se alegra de haber sostenido con firmeza su derecho a elegir.
Anja Pierce, que ha sufrido una amputación y es fisioterapeuta, también tuvo una mala experiencia.

Lamentablemente, explica que continuaba yendo a un proveedor de servicios médicos, a pesar de que no estaba satisfecha con el servicio, la actitud del personal ni los resultados de su tratamiento.

Más tarde, cuando necesitó un nuevo proveedor, decidió atravesar el largo proceso de solicitar un proveedor de su elección fuera de la red, aunque fuera más costoso y tuviera que convencer a la compañía de seguros de que era lo mejor para su salud.

Le llevó seis meses, pero finalmente aceptaron que utilizara los servicios del proveedor de su elección: una persona que vivía a miles de kilómetros, pero con quien había trabajado anteriormente.

“Su capacidad y su buena voluntad para escuchar lo que yo necesitaba y quería, además de su experiencia y sus conocimientos, me demostraron que el proceso puede ser increíblemente gratificante y fructuoso”, menciona.

La importancia de elegir correctamente

En su libro, How To Choose A Good Doctor (Cómo elegir un buen médico), el médico George D. LeMaitre se lamenta de que muchas personas se preocupan más por elegir una marca de aspirina que por elegir el médico.

Esta elección debería tomarse más en serio, sostiene. De hecho, dice que podría ser cuestión de vida o muerte. E, incluso si no llega a tanto, definitivamente sí puede afectar la calidad de vida de una persona.

Jim Mecca (no es su nombre verdadero) es un claro ejemplo. Desde que le amputaron el brazo izquierdo, ha estado soportando un dolor intenso constante, que le ha impedido totalmente disfrutar de la vida y volver al trabajo. El 90 por ciento del tiempo que pasa despierto lo hace en la cama, principalmente por el dolor, explica.

“Creo que el sistema me decepcionó desde el comienzo, dice, probablemente porque yo no tenía seguro médico al momento del accidente. Lo único que quieren hacer es esconderme debajo de la alfombra, venderme una prótesis de 50.000 dólares que ni siquiera puedo levantar o acusarme de ser un drogadicto. Han cometido muchos delitos graves conmigo”.

Aunque Mecca cree con firmeza que los proveedores de servicios médicos adecuados podrían haber hecho la diferencia en su vida, está a punto de rendirse.

No tenemos adonde ir

Este tipo de desesperación no es infrecuente entre las personas que afrontan circunstancias tan difíciles, dice Charlene J. Whelan,  que tiene una maestría en administración de empresas y es trabajadora social clínica con licencia y educadora en salud de la Coalición de Amputados de América (Amputee Coalition, por sus siglas en inglés).

Cuando las personas viven toda esta angustia, es extremadamente difícil que puedan cuidar de sí mismas, buscar mejores proveedores de servicios médicos y tomar todas las medidas necesarias para mejorar su situación. En consecuencia, se sienten aún más atrapadas en un círculo de desesperación.

“No solo se consume nuestra energía manejando nuestra debilidad o nuestro dolor físicos, sino que además, naturalmente, estamos deseando que nos cuiden en un momento como este (lo podamos admitir o no)”, explica Whelan. “Se dice que cuando estamos enfermos, todos anhelamos tener a nuestra ‘mami’”.

No esperar otra cosa que la excelencia

El miembro de la junta de la Amputee Coalition, el médico Jeff Cain, sabe lo que significa ser un proveedor de servicios médicos y un paciente. En 1996, después de un accidente de avión, pasó más de dos meses en el hospital, fue sometido a múltiples cirugías y estuvo dos semanas conectado a un respirador. Inmediatamente después del accidente sufrió una amputación en la pierna izquierda por debajo de la rodilla. Además, seis años más tarde, decidió que le amputaran la pierna derecha por debajo de la rodilla, puesto que estaba gravemente dañada. Asistió a sesiones de fisioterapia durante muchos meses e incluso ahora, a veces, debe ver a los miembros de su equipo de médicos, fisioterapeutas y protésicos.

“He aprendido mucho como paciente”, cuenta Cain. A veces, puede llegar a ser realmente difícil. La experiencia, definitivamente, me ha hecho ser más consciente de que nosotros, como proveedores de servicios médicos, debemos ver a nuestros pacientes como personas que están sufriendo, y no simplemente como pacientes. A menos que intentemos entender verdaderamente lo que están afrontando, no podremos darles la atención realmente compasiva que necesitan en ese momento de desesperación. El proveedor de servicios médicos suele representar una línea de vida que extiende una mano a las personas cuando están afrontando desafíos como el dolor o la depresión. Es nuestro trabajo y nuestra responsabilidad como cuidadores escuchar a nuestros pacientes y ofrecerles información médica, así como darles esperanza. Podemos hacer una gran diferencia en sus vidas. Es lo que intento hacer por mis pacientes y no espero nada menos de los proveedores que me atienden”.

Para más información

Cómo tratar con los médicos (Dealing With Doctors)
www.tbiguide.com/dealingwithdoctors.html

Cómo elegir su médico (How to Choose Your Doctor)
www.enotalone.com/article/4994.html

Loco por la medicina (Mad About Medicine)
blogs.webmd.com/mad-about-medicine/2006/08/bad-doctors. html?src=RSS_BLOGGER

Pacientes, es hora de sindicarse (Patients, it´s time to unionize)
blogs.usatoday.com/oped/2007/08/patients-its-ti.html

10 señales de alerta para despedir a su médico (10 Signs to Dismiss Your Doctor)
body.aol.com/health/10-signs-to-dismiss-your-doctor 

Actualizado en: 07/27/2011
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