por Bill Dupes
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Traducción al español: The BilCom Group
inMotion , Volume 16, Issue 6, November/December 2006 : Haven’t Got Time for the Pain
English Version is available in Library Catalog

blood samplesPara los diabéticos no es un secreto que controlar sus niveles de azúcar en la sangre puede ser un verdadero engorro. El método habitual consiste en pincharse varias veces al día para obtener pequeñas muestras de sangre que luego se analizan. Los médicos suelen quejarse de que hasta los pacientes más diligentes no se hacen las pruebas cuando deberían. El objetivo principal durante muchos años ha sido crear un sistema de análisis indoloro, pero se están gestando varios productos nuevos para lograr exactamente lo mismo.

Visualizando el futuro del control de la diabetes

El método del incentivo y la palanca de control. El Gluco Boy® es un medidor de glucosa que se puede insertar en una Nintendo Game Boy®. El producto funciona de forma independiente al sistema del videojuego pero descargaría videojuegos en la Game Boy como incentivo para aquellos niños que controlen adecuadamente sus niveles de azúcar en la sangre.

Compadre, que te están observando. Algún día, será tan fácil controlar el nivel de azúcar en la sangre como mirarse al espejo. Ya existen varios grupos de investigación compitiendo para hacer esto realidad. El objetivo principal es crear una lente de contacto con un sensor que cualquiera pueda llevar, incluso aquellos que no necesiten corrección visual.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Pittsburgh ha desarrollado un fino sensor de plástico que puede detectar cambios en los niveles de glucosa de los fluidos corporales. Este novedoso material consiste en un conjunto de elementos cristalinos integrados en un gel acuoso. Los materiales del gel se adhieren a la glucosa para crear un complejo molecular. La presencia de este complejo crea más adherencia en el gel, lo que hace que la luz lo atraviese de forma distinta. Las alteraciones en la concentración de glucosa crean cambios de color en el área visible. Un nivel de glucosa normal muestra al sensor el color verde; concentraciones extremadamente bajas revelan el color rojo; y los altos y peligrosos niveles hacen que se vuelva violeta. La empresa CIBA Vision se halla en la fase temprana de desarrollo de una lente de contacto diaria que permitiría detectar los niveles de glucosa. El concepto supone la emisión de un destello luminoso en el ojo del portador; la lente cambiaría de color con el fin de reflejar su nivel de azúcar en la sangre. Sin embargo, puede tardar varios años en salir al mercado.

Los bioingenieros de la Universidad de Maryland están considerando varias opciones parecidas al diseño descrito anteriormente. Por ejemplo, este grupo está trabajando en una lente de contacto que cambiaría de color según los niveles de glucosa pero basándose en un espectro de color más amplio (del verde al amarillo al anaranjado y al rojo), permitiendo así al portador establecer un abanico más amplio de niveles de azúcar en la sangre. En una de las variaciones del diseño de CIBA Vision, el portador también utilizaría un dispositivo portátil que emitiría un destello luminoso en el ojo. Sin embargo, en este caso, más que hacer que toda la lente de contacto resplandezca, podrían colocarse diminutos puntos sensores alrededor de la misma. Dichos puntos podrían controlar la glucosa, así como el sodio, el colesterol y el potasio.

Los investigadores de la empresa Smart Holograms en Cambridge, Inglaterra, están trabajando en lentes de contacto que también incorporan elementos del diseño ya descrito. Los cambios en los azúcares lacrimógenos deformarían cualquier inserción en la lente, alterando así las refracciones de puntos imperceptibles en la superficie. ¿Qué es lo siguiente en su lista de “quehaceres”? Una lente que detecte la tensión arterial.

Tecnología superficial

Por fin, un tatuaje que poder enseñar a mamá. Gerard Cote, de la Universidad A&M de Texas, y Michael Pishko, de la Universidad Estatal de Pensilvania, están desarrollando un “tatuaje inteligente” para personas con diabetes tipo 2; este tatuaje puede controlar los niveles de glucosa día y noche y alertar al portador cuando su nivel de glucosa sea peligrosamente bajo.

Los tatuajes normales consisten en partículas de tinta que las células de la piel absorben. Sin embargo, en este caso, se inyectan bajo la piel diminutas bolitas de polímero revestidas de moléculas fluorescentes. Puesto que las moléculas de polímero son ligeramente más grandes que las partículas de tinta, no penetran en las células sino que se quedan en el fluido que las rodea. “Esto es importante”, afirma el Dr. Cote, “porque el nivel de glucosa del fluido está directamente relacionado con la glucosa en la sangre, mientras que la glucosa de las células sería prácticamente inexistente porque se convierte en energía casi de inmediato”.

Puesto que la glucosa desplaza las moléculas fluorescentes, el nivel de fluorescencia sería alto cuando los niveles corporales de glucosa sean bajos. Los niveles de fluorescencia podrían medirse con un dispositivo, como por ejemplo un reloj, que también ofrezca a los usuarios una lectura de su nivel de glucosa.

Pero, como muchos tatuajes tradicionales, el lugar ideal sería uno al que no le dé el sol. Puesto que el tatuaje es un dispositivo fluorescente, la constante o frecuente exposición a la luz solar disminuiría su rendimiento. El lugar idóneo sería probablemente el brazo o el vientre. Actualmente, el tatuaje se encuentra en fase de desarrollo y solo ha sido probado en animales. Se espera realizar pruebas en humanos en los próximos cinco años.

Bajo la piel. Un dispositivo parecido, e incluso menos visible, puede tener el potencial de detectar varias sustancias químicas al mismo tiempo. “El enfoque de nuestro trabajo es un sensor pasivo de vida útil prácticamente ilimitada que podría colocarse en el tejido cutáneo”, comenta el Dr. Craig Grimes, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad Estatal de Pensilvania.

Diseñado inicialmente como un asequible dispositivo para controlar continuamente los niveles de glucosa en la sangre, el sensor pasivo es más pequeño que una moneda de diez centavos y no necesita de una fuente de alimentación interna ni de conexiones externas al cuerpo. El sensor se basa en la tecnología magnetoelástica, como la de las etiquetas de seguridad de plástico que se utilizan en las tiendas para evitar el robo y que se detectan inalámbricamente cuando la persona sale por la puerta. Cuando el portador necesite una lectura, puede agitar la mano o el brazo frente a un lector que detectará el sensor automáticamente.

Se pueden considerar los sensores magnetoelásticos como el equivalente magnético del timbre. Cuando un timbre se atasca, suena a una frecuencia peculiar.

Si cubrimos el timbre con una capa de pintura, la frecuencia cambia. De la misma forma, las moléculas del sensor magnetoelástico vibran en presencia de un campo magnético, y la frecuencia variará según el recubrimiento químico.

Insulina sin lágrimas ni miedos

Bajo presión. Aunque mucha gente crea que la administración de fármacos sin agujas es una idea salida directamente de la ciencia ficción, la idea existe desde hace bastante tiempo. No needles La primera patente para un sistema de inyección a presión se concedió en los años treinta, y la insulina se administró por primera vez de este modo en 1947.

Las inyecciones tradicionales con aguja no tienen nada de malo; son sistemas de administración de medicamentos fiables. Sin embargo, cada vez más personas, como las recién diagnosticadas con diabetes o las que están hartas o tienen fobia a las agujas, prefieren el sistema de administración sin aguja. Aunque hay varios modelos disponibles, todos funcionan basándose en un principio básico: se ejerce presión para crear un chorro microfino de medicamento que penetra en la piel y queda depositado en el tejido subcutáneo (adiposo) en una fracción de segundo.

Además de la evidente ventaja de introducir la insulina rápidamente y sin dolor, los inyectores a presión pueden administrar insulina en una zona de tejido más amplia que las jeringas con agujas, lo que significa que el índice de absorción es mayor. Además de los beneficios individuales, el uso de una tecnología sin agujas también beneficiaría a la comunidad porque reduce el riesgo de heridas por pinchazo y la necesidad asociada de desechar las jeringas de forma segura.

Sin embargo, no son para todo el mundo. La mayoría de la gente siente algo cuando utiliza un inyector a presión, y otras personas han llegado a afirmar que el dolor es ligeramente menor que el que experimentaban con las inyecciones tradicionales.

Respirando un poquito mejor. La Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) estima que casi 21 millones de personas en los Estados Unidos tienen diabetes. Aproximadamente 5 millones necesitan inyecciones de insulina. Pero la ADA añade que aproximadamente el 15 por ciento de los diabéticos no se toman la insulina como deberían.

A estas personas les encantará saber que la Exubera, la primera insulina inhalable, obtuvo aprobación federal a principios de este año, ofreciendo a millones de adultos con diabetes una alternativa a algunas de las inyecciones que ahora sufren en silencio. Pero todavía no deberían tirar las agujas ni las bombas.

El uso de la insulina inhalada de acción rápida no sustituirá la necesidad de inyectar hormonas de vez en cuando, según la Administración Estadounidense para el Control de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). Y la gente tendrá que seguir comprobando sus niveles de azúcar en la sangre.

En los ensayos clínicos, la Exubera, desarrollada por Pfizer Inc., controlaba los niveles de azúcar en la sangre tan bien como la insulina inyectada, pero todavía se recomiendan las agujas porque permiten al paciente controlar la dosis con mayor precisión.

El grupo de revisión de la FDA expresó su preocupación por la voluminosidad del dispensador (más o menos del tamaño de una funda de lentes) y porque algunos pacientes experimentaron tos y una ligera disminución de su capacidad pulmonar cuando utilizaron el fármaco. Pfizer estudiará los efectos a largo plazo de la Exubera en los pulmones, así como su seguridad y eficacia en pacientes con enfermedades pulmonares.
Actualizado en: 07/27/2011
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