por John F. Schutle, ortoprotésico titulado, miembro de la AAOP (Academia Estadounidense de Ortésicos y Protésicos)
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Traducción al español: The BilCom Group
inMotion Volume 11 · Issue 2 · March/April 2001: Prosthetic Primer: Prosthetic Sock- The Foundation for a Good Fit
English Version is available in Library Catalog

A diferencia de los calcetines que usamos con los zapatos, los calcetines ortopédicos cumplen un objetivo específico en la persona que usa una prótesis de extremidad. En mi rutina diaria, mi única preocupación con los calcetines es decidir cuáles hacen juego con los pantalones y los zapatos que llevo. Cuando una persona que usa una prótesis de extremidad decide qué calcetín utilizar, la elección equivocada puede ocasionar terribles resultados.

¡Una vez le dije a mi esposa que pensaba que las gasas eran realmente fabulosas! Un 4 de julio, incluso pinté una de rojo, blanco y azul (ella no compartió mi entusiasmo, ni tampoco estaba impresionada). El caso es que, cada vez que nos ponemos o lavamos una prenda, ya sea una camisa, una toalla o un calcetín, la prenda se desgasta. Sin embargo, el desgaste no es uniforme. Por ejemplo, un par de calcetines: después de usarlos por un tiempo, se gastan por el roce con el talón, los dedos u otra zona de desgaste.

Los calcetines ortopédicos están disponibles en diversas tallas y suelen tener grosor 1, 3 y 5. El grosor 1 suele utilizarse para compensar. Por ejemplo, la persona puede usar un calcetín de grosor 3 y otro de grosor 1 para obtener uno de grosor 4. Así es más fácil modificar el grosor, ya que solo hay que añadir o quitar calcetines. Hay modelos de lana y sintéticos, y la silicona, añadida o incorporada entre los calcetines, proporciona al usuario mayor comodidad. Incluso existen fundas con una capa de silicona incorporada.

Duración de un calcetín ortopédico

Cuánto durará un calcetín ortopédico depende de varios factores, como la frecuencia de uso, la frecuencia de lavado, si se lava a máquina o a mano y si el usuario lleva una vida sedentaria o activa. El calcetín de un usuario que lleva una vida sedentaria durará más al no producirse una excesiva fricción sobre el tejido. Por el contrario, a un usuario extraordinariamente atlético o activo el calcetín le durará semanas, no meses. Añadir gel de silicona puede ayudar a absorber las fuerzas de corte que se producen entre la extremidad y la superficie de contacto del encaje y que causan abrasiones.

Lograr el ajuste adecuado para su prótesis

Su protésico ha sido muy cuidadoso al diseñar su encaje protésico. El contacto de su extremidad con la superficie de contacto del encaje es imprescindible para una adaptación cómoda y sin abrasiones. Si no utiliza suficientes calcetines para lograr un ajuste cómodo y total, el muñón podría “tocar fondo” y crear presión sobre superficies que no toleran la presión. Debido a esta presión, esas áreas, como las del extremo de su extremidad, la rótula u otras prominencias óseas, pueden presentar rojeces, ampollas o hematomas. Si lleva demasiados calcetines, su ambulación diaria creará una situación de contacto parcial, lo que dará lugar a la acumulación de líquidos o sangre en esos espacios. El líquido resultante puede provocar la decoloración de la piel, una infección, un absceso o una condición conocida como hiperplasia verrugosa o piel de naranja.

El grosor del calcetín 5 puede ser de 3 en zonas de estiramiento o desgaste. Si solo añade un calcetín para compensar la holgura, podría crear una presión excesiva en la parte superior o inferior del encaje y causar uno o más de los problemas mencionados anteriormente.

El grosor que usted necesita puede variar de un día para otro y, a veces, de la mañana a la tarde. Por ejemplo, por la mañana, usted puede necesitar un calcetín de grosor 6, pero después de una larga reunión, su extremidad puede retener líquidos, lo que puede dar lugar a un ajuste apretado e incómodo porque no se puede comprimir el líquido. Si este es el caso, quítese un calcetín de grosor 1 y busque un contacto cómodo y total.

Si no está seguro del grosor que necesita cada día, una técnica muy útil es colocar el calcetín previsto en la extremidad, con cuidado de quitar todas las arrugas. Luego, ponga un poco de miga de pan del tamaño de una canica en la base del encaje. Ajuste su prótesis como siempre y camine durante algunos minutos, asegurándose de que el muñón descansa firmemente en el encaje. Tras un breve período, retire la prótesis e inspeccione la “canica” de pan. El efecto deseado es que la canica esté ligeramente aplanada. Si es así, el número de calcetines es apropiado. Si la canica de pan sigue siendo redonda, el número de calcetines es excesivo. Quite uno de grosor 1 y repita el proceso hasta lograr una canica aplanada. Por el contrario, si la canica de pan está completamente aplastada, significa que el número de calcetines es insuficiente. Añada un grosor y repita el procedimiento hasta lograr un resultado satisfactorio. Un solo “grosor” de calcetín puede marcar la diferencia entre un día productivo y otro doloroso y poco productivo, entre unas vacaciones memorables u otras desastrosas.

Inspeccionar y ajustar los calcetines puede garantizarle comodidad y placer cuando usa su prótesis en la rutina diaria. Para su protésico será un placer discutir con usted las opciones de calcetines y estilos para garantizar un cómodo uso de la prótesis.

Sobre el autor:
John F. Schulte, ortoprotésico titulado, miembro de la AAOP (Academia Estadounidense de Ortésicos y Protésicos), lleva 29 años ejerciendo su profesión. Ha escrito varios programas de entrenamiento protésico y ha llevado a cabo numerosas investigaciones sobre encajes y superficies de contacto protésicas, como los calcetines y su composición. Es vicepresidente clínico de la región Medio Atlántica de Hanger Prosthetics and Orthotics y reside en Annapolis, Maryland.

 

Actualizado en: 07/10/2011
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