por Jason T. Kahle, ortoprotésico titulado, y M. Jason Highsmith, doctorado en fisioterapia, protésico titulado
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Traducción al español: The BilCom Group
inMotion Volume 17 · Issue 4 · July/August 2007: Getting the Most Out of Your Prosthesis
English Version is available in Library Catalog
Five seated men and women wearing prosthetic legs

Actualmente se dispone de una gran variedad de componentes
protésicos, pero usted debería hablar con su protésico acerca
de los pros y los contras con respecto a lo que cubrirá
su plan de seguro.

Cuando se trata de ahorrar dinero, las compañías de seguros son muy inteligentes —más que inteligentes, brillantes—. Desde nuestro punto de vista, parece que los servicios protésicos están en la mira de las compañías de seguros. La Coalición de Amputados de América (Amputee Coalition, por sus siglas en inglés) está realizando una gran labor para proteger el acceso a la cobertura protésica. Sin embargo, muchas compañías todavía imponen límites ridículamente bajos a la cobertura protésica. También son muy comunes los pagos compartidos costosos que aumentan proporcionalmente a medida que aumenta el costo del dispositivo. Al igual que un automóvil, cuanto más lujos tenga su prótesis, más cara será. En términos generales, cuanto más alto sea el precio del componente, mejor será la calidad. Desgraciadamente, cuando se trata de pagar la prótesis, la compañía de seguros tiene la última palabra.

Algunos centros cuentan con un empleado que se dedica a convencer a las compañías de seguros de los pacientes acerca de las necesidades de estos últimos. Sin embargo, a veces, las compañías de seguros llegan a un acuerdo sobre el tipo de prótesis que el centro desea colocar a sus pacientes. Cuando esto le suceda, es importante que su protésico se lo comunique, para que juntos puedan decidir en qué punto pueden ceder para llegar a un acuerdo y sacarle el máximo provecho a su prótesis.

flexible interfaces

Cuando un paciente pierde volumen,
una superficie de contacto flexible más gruesa
se puede reemplazar con una superficie
de contacto flexible más delgada para
contribuir a evitar el reemplazo total de la superficie
de contacto.

Gráficos cortesía de Otto Bock HealthCare

Proceso de facturación

Si analiza detenidamente su Explicación de Beneficios (EOB, por sus siglas en inglés), encontrará un informe detallado de lo que su protésico cobrará. La EOB incluye de uno a veinte códigos de facturación (o más). Normalmente, su centro protésico sólo cobrará lo que es absolutamente necesario en este proceso; se pueden eliminar algunos códigos sin que esto afecte demasiado a la prótesis. Siempre deberá controlar este proceso detenidamente y comprender cabalmente lo que está pagando. Hable con su protésico para asegurarse de que le esté extendiendo una factura de acuerdo con lo que usted necesita y efectivamente recibe.

El proceso de fijación

A las personas recién amputadas se les coloca una prótesis preparatoria (a veces denominada prótesis temporal). Varios meses más tarde, ésta será reemplazada por la prótesis definitiva. Este proceso tiene tres razones principales. Los muñones de los amputados perderán el edema postoperatorio (inflamación) y se reducirán significativamente en los primeros dos a seis meses. Para atravesar esta etapa se utiliza la prótesis preparatoria, que resultará molesta después de varios meses, y luego se precisará su reemplazo. La compañía de seguros lo sabe y solamente autorizará componentes básicos en esta etapa.

A veces, si sabemos que el pago del seguro resulta problemático para el primer ajuste, lo que haremos es extender una factura por la prótesis definitiva directamente. Cuando el paciente pierda volumen, como inevitablemente ocurrirá, reemplazaremos sólo la superficie de contacto. Facturando de este modo, la compañía de seguros no analizará (tan detenidamente) el costo de los componentes porque no estamos extendiéndole una factura por una prótesis preparatoria, sino por la definitiva. Podemos fijar componentes más caros en una etapa anterior. También tenemos la opción de fabricar una funda de espuma cuando colocamos una prótesis de esta manera (las compañías de seguros no pagan las fundas de espuma para el ajuste de una prótesis preparatoria). Al fijar una prótesis de este modo, ahorramos del 15 al 30 por ciento del costo total de los dos primeros ajustes.
¿La desventaja? No tendrá una prótesis de repuesto. Habitualmente, la superficie de contacto (encaje) preparatoria se reemplaza cuando se fija la definitiva. Esto se puede realizar con un pequeño costo o sin él porque ya hemos pasado por el proceso de ajuste de la definitiva y tenemos un modelo que se puede utilizar para la superficie de contacto “extra” (de repuesto). Esta superficie de contacto extra se puede agregar a los componentes preparatorios y se convierte en el “repuesto” del paciente. Obviamente, si no contamos con una prótesis preparatoria esto no se puede hacer. La otra desventaja es que el protésico tiene que hacer conjeturas, haciendo uso de sus conocimientos y experiencia, acerca de qué componentes le beneficiarán más a lo largo de la vida útil de su prótesis definitiva.

Superficie de contacto

La superficie de contacto siempre es la parte más importante de una prótesis, independientemente de su grado de amputación. Sin embargo, se pueden tomar varios atajos en este sentido. Si su protésico utiliza o sugiere una superficie de contacto flexible, el costo es adicional. A veces usamos una funda más gruesa o más calcetines en el ajuste y eliminamos la superficie de contacto flexible. La desventaja aquí es que no tendrá la versatilidad de los ajustes de la superficie de contacto, ni se podrá reducir sólo la parte interna de la superficie de contacto en caso de grandes fluctuaciones de volumen. Otra estrategia de la superficie de contacto es limitar el número de superficies de contacto de evaluación (encajes de prueba). La mayoría de los protésicos solo fijarán una o dos en el proceso de ajuste. Cada vez que el protésico fija una, el costo es adicional.

An energy-storing foot and an ankle unit

Un pie con almacenamiento
de energía (izquierda), combinado
con una unidad de rodilla (derecha),
puede proporcionar función multiaxial
(tobillo) y energía de retracción
similares a los que proporciona un
pie más costoso.

Gráficos cortesía de Endolite.

Pies

Literalmente, existen cientos de pies en el mercado. Algunos de los factores que deben considerarse son: la durabilidad, el peso, el funcionamiento, la energía de retracción, la flexibilidad, la torre para impactos, los adaptadores de torsión y el mantenimiento. Normalmente, cuanto mayor sea el costo, mayor será el número de funciones que se acumularán en un pie. Por ejemplo, un pie de fibra de carbono proporciona un gran muelle curvado para la energía de retracción y es ultraligero. Sin embargo, a veces, agregar una función puede ser perjudicial para otra. Una torre para impactos absorberá el impacto y, a veces, la torsión, pero es pesada y requerirá un mantenimiento periódico. Por ello, es fundamental considerar qué funciones de un pie son absolutamente necesarias. Esto ayuda a delimitar sus opciones y a tomar la mejor decisión respecto de qué pie lo beneficiará más.

Rodillas

Teniendo en cuenta el costo, las rodillas se pueden clasificar en tres categorías básicas: las rodillas con control de fricción, las rodillas con control de fluido y las rodillas con control de microprocesador. Las rodillas que funcionan a fricción son ideales para las personas que caminan siempre a la misma velocidad, como las personas que caminan dentro de la casa y que no tienen necesidad de cambiar la velocidad. Solamente fijamos esta rodilla cuando se cumplen estrictamente los criterios mencionados anteriormente, porque creemos que la mayoría de los amputados tienen la capacidad de alcanzar distintos ritmos y que todos los amputados deberían poder reaccionar rápidamente en una situación de “luchar o huir”, si fuera necesario.

Las rodillas con control de fluido vienen en todas las formas y tamaños. En general, el aspecto fluido de la rodilla controla la fase de oscilación al caminar (cuando la prótesis está en el aire). Si camina a más de una velocidad o si siente que su pierna no “le sigue el ritmo”, probablemente debería usar una rodilla con control de fluido. Existen rodillas con control de fluido que cuentan con ayudas de extensión, mecanismos de freno, sistemas de apoyo y flexión, pestillos, modos duales u otras características funcionales. Normalmente, estas características se traducen en más códigos de facturación. Es importante comprender qué funciones cumplen estas características y hablar con su protésico acerca de los beneficios que tendrían para usted. Por ejemplo, históricamente, el apoyo y la flexión han sido características muy populares que se incorporan en rodillas viejas y nuevas. Sin embargo, según la literatura protésica (y nuestra experiencia clínica), pocos pacientes las utilizan en realidad. Muchas personas suelen elegir rodillas que no tienen apoyo y flexión si el costo es un problema.

Realistic osmetic cover and custom lamination of American flag fabric

Las fundas cosméticas
brindan un aspecto real, pero
son caras y agregan peso;
además, dificultan más el ajuste.

Un laminado a medida, con un
tejido adquirido en una tienda,
es una alternativa más liviana
y económica.

Gráficos cortesía de Otto Bock HealthCare.

Las rodillas con control de microprocesador pueden controlar la oscilación y el apoyo o la oscilación solamente. La rodilla “piensa” por usted y ha demostrado ser una excelente opción para pacientes con capacidades funcionales diversas. Sin embargo, las rodillas con microprocesadores son muy costosas. En nuestra región, Medicare ha reconocido una necesidad en nuestros pacientes, pero muchas compañías de seguros privadas excluyen las rodillas con microprocesadores. En tal caso, si usted y su protésico deciden que una rodilla con microprocesador es la mejor opción, el próximo paso es convencer a la compañía de seguros de que esa es la mejor opción. Suele requerirse que su médico escriba una carta y proporcione notificaciones continuas de que usted puede beneficiarse con una rodilla con microprocesador, de que se beneficia y de que continuará beneficiándose con ella. Algunos centros contribuyen con este proceso ofreciendo unidades de rodilla con microprocesador en préstamo disponibles para que los pacientes las pueden probar. Al disponer de un período de prueba con una rodilla con microprocesador, los protésicos pueden determinar mejor si una persona se beneficiará con su uso. Además, se suma a las pruebas que pueden presentarle a la compañía de seguros de que la rodilla es verdaderamente una necesidad médica.

Aunque existen varias estrategias para reducir el costo total de una prótesis, en última instancia, es importante no comprometer la función y la comodidad. Existen varias razones favorables por las cuales los protésicos le sugerirán esa superficie de contacto, ese pie y esa rodilla, y no otros, como la experiencia, el conocimiento, la familiaridad con las elecciones de componentes y un conocimiento de su persona y de sus necesidades. Si reducir el precio significa comprometer la calidad, debería tener en cuenta el siguiente consejo:

Siempre asegúrese de que su protésico y su compañía de seguros satisfagan sus necesidades. Usted paga por su seguro; por lo tanto, tiene voz en el asunto. Es importante tener el control de su situación y obtener exactamente lo que necesita. Si la compañía de seguros no le brinda el cuidado apropiado, siempre tiene la opción de investigar y cambiar por otra que sí lo haga.

Sobre los autores

Jason T. Kahle

 
Jason T. Kahle es ortoprotésico titulado y acreditado. Es el director del departamento de prótesis de extremidades inferiores de Westcoast Brace & Limb, en Tampa, Florida.

 

M. Jason Highsmith

 
M. Jason Highsmith es fisioterapeuta y protésico acreditado. Es profesor agregado en la Facultad de Fisioterapia y Rehabilitación de la University of South Florida.

Actualizado en: 07/27/2011
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