Por Dan Conyers,ortoprotésico acreditado,y Pat Prigge, protésico acreditado
PDF Tambien disponible en formato del PDF - Requiere a programa libre Acrobat Reader de Adobe.
Ajustar el tamaño de la letra en la pantalla: + letra más grande | - letra más pequeña
Volume 21, Issue 1, January/February 2011:
The First 12 Months After Upper-Limb Amputation
English Version is available in Library Catalog

Su vida ha cambiado: ha perdido un brazo. ¿Y ahora qué? ¿Qué podrá hacer? ¿Cómo lo verán los demás? ¿Su vida alguna vez volverá a ser “normal”? Si bien es abrumador enfrentar tantas incertidumbres, hay muchas personas y organizaciones que pueden guiarles a usted y a su familia en el camino hacia la recuperación y rehabilitación. En los próximos 12 meses, es posible que su vida incorpore varios temas recurrentes: atención médica, desafíos emocionales, cuidados protésicos, terapia ocupacional y fisioterapia.

Prosthetist and patient

La buena comunicación entre el paciente y el protésico
es esencial para el éxito
.

Atención médica
El punto de partida de la rehabilitación es la atención médica. Pocos días después de la cirugía, la atención médica abarcará desde la extracción de las suturas y las grapas hasta el cuidado de las heridas y el control del dolor. Cuando salga del hospital, será más responsable de supervisar los aspectos físicos de su recuperación y de informárselos al médico en las visitas habituales de seguimiento. En algún momento durante los primeros 3 meses, es probable que el cirujano remita su atención a un médico especializado en medicina física y rehabilitación (PM&R, por sus siglas en inglés), o fisiatra. El médico especializado en PM&R se concentra en el control del dolor y los medicamentos, y será su principal fuente de remisión para recibir atención médica emocional, tratamiento protésico, terapia ocupacional y fisioterapia, servicios sociales y asistencia para la reincorporación al trabajo. Es probable que su relación con este médico continúe de por vida, por lo que es importante que se tome un tiempo para entablar una buena relación. Los demás profesionales que formarán parte del equipo de atención trabajarán estrechamente con este médico para coordinar su rehabilitación. Si bien usted será el que tomará las decisiones, el médico especializado en PM&R será el director que conseguirá los servicios que usted necesite.

Desafíos emocionales
La pérdida de una extremidad tiene un impacto emocional importante tanto en el paciente como en su familia. Es importante que comprenda la variedad e intensidad de los sentimientos que puede experimentar durante los primeros 12 meses, y quizás más. Muchas personas pasan por alto o evitan la oportunidad de conversar con un consejero y enfrentar la realidad del proceso de duelo. La recuperación emocional es una experiencia muy personal sin márgenes de tiempo concretos. Algunas personas sienten que alcanzan rápidamente un nivel de aceptación luego de la lesión o cirugía,y al tiempo se encuentran con sentimientos de angustia cuando menos lo esperan. Debería entablarse un diálogo cálido y honesto con un consejero titulado, un trabajador social, un psicólogo o un grupo de apoyo dentro de los primeros 3 meses de la recuperación.

Cuidados protésicos
La mayoría de los amputados son remitidos a un protésico después de la extracción de las grapas o las suturas quirúrgicas. En algunos hospitales, un protésico coloca una prótesis inmediata (IPOP, por sus siglas en inglés) en el quirófano, de forma tal que al despertar luego de la cirugía de amputación, la persona ya tenga puesta la prótesis. En ambos casos, es importante que comprenda que quizás deba trabajar en forma conjunta con un protésico por el resto de su vida.

Para obtener los mejores resultados posibles, asegúrese de elegir un protésico con una vasta experiencia en extremidades superiores.

En una de sus primeras visitas al protésico, mientras la extremidad residual esté cicatrizando y creando nuevas vías circulatorias, es posible que le coloquen un “reductor” de tela o silicona. Parece una media, pero su función es reducir la inflamación de la extremidad residual, comprimir el tejido y desarrollar tolerancia a la presión. Incluso después de comenzar a usar una prótesis preparatoria, continuará usando el reductor durante el primer año cuando no esté usando la prótesis.

Occupational therapist with patient

Los pacientes trabajarán estrechamente con un terapeuta ocupacional para aprender a usar la prótesis.

El primer mes de recuperación será el momento en que aprenderá a integrar la prótesis a su vida, antes de acostumbrarse a hacer las cosas sin una prótesis. El protésico que elija pasará una cantidad de tiempo importante conversando con usted acerca de sus metas, conociendo su historia y explicándole las opciones protésicas y sus componentes. Es fundamental que tengan una comunicación abierta y entablen una relación de confianza. Ayude al protésico a comprender su vida, contándole de su trabajo, su familia y sus actividades recreativas.

Terapia ocupacional o fisioterapia
El terapeuta ocupacional o fisioterapeuta tendrá un papel fundamental en su rehabilitación. El terapeuta y el protésico trabajan en forma conjunta para crear un plan de tratamiento de tres etapas: preprotésica, protésica provisoria y posprotésica. Durante el primer mes, se concentrarán en prepararle para usar una prótesis. En el segundo o tercer mes, comenzará a usar la prótesis preparatoria, hará ejercicios repetitivos y aprenderá a usar los controles. Se agregarán tareas más complejas cuando reciba la prótesis final y esté llegando a los 12 meses.

Lograr una buena relación con su terapeuta le brindará un lugar seguro donde practicar tareas nuevas y habituales antes de probar en el mundo real. Esto le ayudará a lograr confianza en su cuerpo y en el uso de la prótesis. Cuéntele al terapeuta sus metas en cuanto a la recuperación y esté abierto a probar diferentes ejercicios y componentes protésicos para lograr dichas metas. Después de los primeros 12 meses de terapia, es importante recordar que puede volver a visitar al terapeuta cuando pruebe nuevas actividades o nuevos componentes protésicos.

Un año después de perder el brazo, habrá aprendido mucho acerca de cómo adaptar su vida como amputado y usuario de una prótesis. Habrá descubierto nuevas formas de realizar tareas simples y complicadas. Y, lo que es más importante, tendrá un equipo de personas de apoyo –profesionales, familiares y amigos– que continuarán ayudándole a proponerse y alcanzar nuevas metas en su rehabilitación.

Fotografías cortesía de Advanced Arm Dynamics


Actualizado en: 07/27/2011
Regreso al inicio