por Scott McNutt
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Traducción al español: The BilCom Group
inMotion Volume 18 · Issue 1 · January/February 2008: Expect the Unexpected:
People With Special Needs Must Look Out for Themselves in an Emergency
English Version is available in Library Catalog

Rick HoffmanEl 11 de septiembre del 2001, John Abruzzo, tetrapléjico y contador asociado de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, estaba en su oficina del 69.º piso de la Torre Norte del World Trade Center cuando se produjo el ataque terrorista. Con la ayuda de una silla de ruedas de evacuación especial y liviana, además de la ayuda de sus compañeros de trabajo, Abruzzo pudo bajar los 69 pisos en 90 minutos para llegar a un lugar seguro. Había comprado la silla de escape después del bombardeo de 1993, durante el cual se precisaron 6 horas para evacuarlo con su silla de ruedas eléctrica convencional.

Curtis Grimsley, analista de sistemas de la Autoridad Portuaria, también estaba el 11 de septiembre en su oficina, en el piso 70 de la Torre Norte. Grimsley, amputado por encima de la rodilla izquierda, sobrevivió gracias a que pudo bajar caminando los 70 pisos por las escaleras con su pierna izquierda computarizada. En parte, agradece su escape al hecho de que había practicado la salida con su prótesis en los simulacros de incendios que se realizaban con frecuencia.

Rick Hofmann, amputado por encima de la rodilla derecha y director ejecutivo de la Asociación Estadounidense de Fútbol para Amputados (American Amputee Soccer Association), aplaudiría la previsión y confianza en sí mismos de estos sobrevivientes. También diría que la planificación y la confianza en uno mismo son fundamentales para que las personas con discapacidades sobrevivan en situaciones de crisis.

Habiendo completado un curso de certificación de manejo de respuesta en caso de emergencia del Instituto de Seguridad Pública y Preparación para Casos de Emergencia (Institute for Public Safety and Emergency Preparedness), Hofmann insiste en que las personas con discapacidades deben planificar su accionar para no perder la confianza en sí mismas en caso de emergencia, ya que “no va a ser el gobierno” el que las rescate.

Realizó el curso, en parte, para informarse acerca de cuáles eran las agencias gubernamentales que estaban aprendiendo a cómo actuar ante la comunidad de amputados. “Quería saber qué era lo que comentaban las agencias gubernamentales entre sí y qué les decían a las personas a las que capacitaban”, comenta Hofmann.

En el curso participaron personas que trabajan en hospitales y en las fuerzas de seguridad, bomberos, personal de seguridad, de respuesta en caso de emergencia y de agencias de planificación. Una vez que finalizó el curso, Hofmann comentó: “Si antes de hacer el curso me preocupaba la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y la respuesta en caso de emergencia, ahora tengo pánico”.

Como prueba de que las personas con discapacidades deben confiar en sí mismas en caso de emergencia, Hofmann menciona las equivocaciones documentadas de la respuesta del gobierno ante el huracán Katrina. Con mayor mordacidad, hace referencia a una declaración del Secretario de Salud y Servicios Sociales, Mike Leavitt, efectuada el 10 de abril del 2006, acerca de la posibilidad de que se presentara una pandemia de gripe aviar: “Toda comunidad que no esté preparada para actuar ante una situación determinada, y que tenga la expectativa de que el gobierno federal o estatal la rescatará, está cometiendo un gravísimo error”.

“Este comentario no genera mucha confianza”, señala Hofmann.

Otros aspectos preocupantes con los que se encontró Hofmann durante su capacitación fueron:

Hofmann es precavido puesto que menciona que estas opiniones son tan solo el reflejo de sus experiencias y observaciones, en tanto que elogia, en general, al personal encargado de responder en caso de emergencia. “Que Dios bendiga a los equipos de respuesta en caso de emergencia”, agrega. “Son muy buenos, y demuestran una increíble entrega y sacrificio. Tengo el mayor de los respetos por el personal de primera línea encargado de responder en caso de emergencia”.

No obstante, explica, en caso de catástrofe, es posible que no puedan estar presentes para ayudarle por cuestiones legales. Durante el curso, Hofmann se enteró de que las agencias estatales y las de los condados a cargo del manejo de emergencias restringen el grado de riesgo al cual puede estar expuesto el personal encargado de responder en caso de emergencia. Por ejemplo, algunas retiran al personal del lugar para que se dirijan a un refugio por su propia seguridad cuando la velocidad del viento alcanza un nivel constante de 45 millas (72.42 km) por hora o más. Es posible que otras jurisdicciones tengan distintas políticas para retirar a su personal en caso de peligro o relativas a la velocidad del viento.

“El origen del problema es que las personas necesitan saber lo que pueden y no pueden hacer los socorristas locales en caso de emergencia para no llevarse ninguna sorpresa”, comenta Hofmann. Recomienda consultar a la agencia local correspondiente para conocer las políticas sobre respuesta en caso de emergencia y saber dónde se encuentran los refugios para emergencias designados.

Asimismo, para concienciar sobre la necesidad de tener confianza en uno mismo, Hofmann trabaja en equipo con un amigo que es técnico en emergencias médicas (EMT, por sus siglas en inglés) y ofrece presentaciones para grupos de iglesia, escuelas, Asociaciones de Padres y Maestros (PTA, por sus siglas en inglés), grupos de familias y padres de hijos con discapacidades. “Nos reunimos y conversamos con ellos, y les decimos: ‘Este es mi punto de vista como miembro de esta comunidad, y este es el punto de vista de él como EMT profesional’. Conversamos sobre cómo planificar”, cuenta Hofmann.

“Mi preocupación por la comunidad de ‘discapacitados’ es que, ante todo, debemos actuar con más inteligencia porque ya empezamos con una desventaja”, resume Hofmann. “Ya no puedo salir a cortar leña o transportar agua tan bien como lo hacía antes. Así que tengo que pensar: ‘A mi edad y con mi contextura física, ¿qué es lo que debo hacer para que tanto mi familia como yo estemos seguros?’ Debemos ser autosuficientes. Debemos averiguar las cosas por nuestros propios medios. Debemos pensar por nosotros mismos porque ya no es intuitivamente obvio que alguien va a acudir a ayudarnos cuando lo necesitemos”.

En la sección especial sobre evacuaciones encontrará información sobre cómo preparar un kit de supervivencia para casos de emergencia y los denominados bolsos listos para llevar. Sin embargo, Hofmann tiene algunos otros consejos para agregar.

Las emergencias no esperan a que todos lleguemos a casa. Por lo que debe asegurarse de contar con algunos artículos básicos en su automóvil en caso de que esté alejado de su familia o varado lejos de su hogar.

Además,

Stella Sieber, amputada bilateral por encima de la rodilla, participó en las acciones de socorro cuando se desató el huracán Katrina, y brinda estos consejos adicionales para tener en cuenta al prepararse para una emergencia:

Actualizado en: 07/27/2011
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