por Jeremiah Pérez
PDF Tambien disponible en formato del PDF - Requiere a programa libre Acrobat Reader de Adobe.
Ajustar el tamaño de la letra en la pantalla: + letra más grande | - letra más pequeña
Traducción al español: The BilCom Group
inMotion Volume 18 · Issue 1 · January/February 2006: Ready for Love
English Version is available in Library Catalog

Ah, ¡las primeras citas! Este es el momento en el que mejor nos comportamos, el momento en el que proyectamos una actitud positiva y mostramos una especie de “currículum vítae” de relaciones sólidas (o al menos lo intentamos). No obstante, los amputados cargan con el peso adicional de decidir cuándo y cómo tocar el tema de una extremidad protésica. Desgraciadamente, la idea de revelar una dismetría a un nuevo admirador puede intimidar incluso al amputado más seguro de sí mismo.

Stephanie Bastos performing danceStephanie Bastos, de 29 años, ha aprendido mucho sobre eso desde que perdió la pierna derecha por debajo de la rodilla, como consecuencia de un trágico accidente automovilístico que sufrió cuando tenía 18 años.

“Pensé que era una locura, pero la vida continúa”, recuerda Stephanie, bailarina profesional brasileña estadounidense de primera generación, que comenzó su capacitación y su carrera de actuación en el Ballet de Miami en Florida. “Era estudiante del último año de la secundaria y esperaba con ansias las fiestas, la noche de graduación y los acercamientos con los chicos”. Sin embargo, abordar el tema de la pierna protésica con posibles novios ha sido todo un riesgo.

Dos compañeros en una noche

Stephanie se recuperó del accidente y no sintió temor de conocer nuevos chicos. En la escuela secundaria, cuenta, estaba saliendo con “un chico muy guapo”. Sin embargo, Stephanie se despistaba fácilmente y sus amores de secundaria iban y venían, al igual que las modas de la tela de vaqueros prelavada y de los colores de neón.

“Comenzó a gustarme otro chico”, confiesa. En una fiesta, Stephanie decidió acercarse a otro chico, siguiendo algunos consejos creativos de sus amigas. Le dijo a su compañero que necesitaba una medicación para su pierna dolorida (que, por supuesto, estaba bien) y le pidió que volvieran a reunirse en la casa de una amiga. Cuando su compañero se marchó de la fiesta, fue a bailar e intercambiar números telefónicos con el otro chico.

“No sé por qué, pero salí de este caparazón luego del accidente y todos esos chicos estaban interesados en mí”, cuenta Stephanie, “creo que vieron a un chica de 18 años que, a pesar de haber perdido una pierna, no sufría ‘tropiezos’”.

Soltera, latina y amputada

Las hormonas de la etapa de la secundaria suelen hacer que ligar sea más fácil pero, con los años, salir con otras personas se torna más complicado. Si Stephanie está en una cita y el bien intencionado compañero hace la pregunta genérica: “Y bien, cuéntame sobre ti”, no responde rápidamente: “Me llamo Stephanie, soy latina y perdí la pierna cuando tenía 18 años”. Ese no es su estilo.

“La pierna no es un tema de conversación inicial, a menos que él lo note”, cuenta. Si cojea y él pregunta qué sucede, entonces le comenta brevemente acerca del accidente. Sin embargo, en general, Stephanie espera “el momento adecuado para abordar el tema”.

Salí con un modelo de Calvin Klein

El estereotipo de los modelos es que son superficiales, pero eso no es lo que ha descubierto Stephanie. De hecho, su experiencia demuestra que con una actitud positiva y un poco de autoestima, no hay motivo para que los amputados no puedan salir con la persona más atractiva de la reunión. “Estaba en Tampa, Florida, en un bar de karaoke”, cuenta Stephanie, “y este chico guapo con cabello largo y rubio se acercó a la mesa y se presentó. Luego, me preguntó si quería cantar una canción con él”. Resultó ser un modelo de Calvin Klein, y él y Stephanie fueron pareja durante dos años. Su reacción para con la pierna, cuenta, fue “muy natural. No se alarmó ni se enfrió la relación”.

Rechazo y desengaño

Desgraciadamente, no todos son tan abiertos y tolerantes como el modelo de Calvin Klein.
En la universidad, Stephanie conoció a un hombre que pensó que era el amor de su vida. Era guapísimo, inteligente y divertido: todo lo que ella deseaba. Hasta que descubrió que ella usaba una prótesis. “Cuando lo supo”, comenta, “todo se derrumbó. La relación fue como una tragedia aérea. Nos separamos”.

Desolada y rechazada, Stephanie se sintió absolutamente impotente y renunció a las citas. “Deseaba casarme con él”, cuenta con una mueca de dolor. “Cuando eso sucedió, me sentí muy deprimida; estaba tan triste”. Según un amigo en común, él no supo cómo hacer frente a la discapacidad de Stephanie. No estaba familiarizado con el tema y se asustó. “Fue la primera vez que tuve que comenzar a pensar en esto, y en cómo me afecta a mí como mujer y en mis relaciones con los hombres”, explica Stephanie.

Stephanie BastosRecuperar su vida

Luego de varios meses de no salir y de pasar tiempo con sus amigos, Stephanie se centró en su educación y en su pasión: bailar y actuar. “Entreno y bailo desde los 5 años, y siempre han habido obstáculos”, cuenta. “Perder la pierna y poder actuar y bailar fue un desafío físico, y fui capaz de superarlo”.

Efectivamente, Stephanie se graduó con honores y obtuvo una licenciatura en Bellas Artes, con especialización en Danzas, en la Escuela de Artes Nuevo Mundo de la Universidad de Florida (New World School of the Arts/University of Florida). Además, ha actuado profesionalmente con las Mujeres Montaraces Urbanas (Urban Bush Women) y con Karen Peterson y las Bailarinas (Karen Peterson and Dancers), y fue miembro fundadora y directora de ensayos del Conjunto de Danzas Isadora Duncan (Isadora Duncan Dance Ensemble) en Miami, Florida. Actualmente, es bailarina solista en la Compañía de Danzas AXIS de Oakland, California.

¿Estoy preparada para el amor?

Con el tiempo, Stephanie volvió al ruedo con las citas. Cuando todavía no podía olvidar las heridas y el rechazo del pasado, luchaba para poder confiar en un nuevo amigo que se transformó en su novio. “Contarle me asustaba mucho”, recuerda. “Fue el primer chico con el que salí luego de mi mala experiencia”.

Sin embargo, las cosas parecían ir bien y la relación se intensificó. “Con el tiempo, la relación se volvió más íntima y él colocaba su mano sobre mi pierna y podía sentirla”, recuerda Stephanie. “De cualquier modo, hacía dos meses que estábamos saliendo y habíamos ido a bailar cuando, repentinamente, sentí miedo”.

Todos sus peores temores comenzaron a resurgir y, a regañadientes, le contó sobre la prótesis. “No tuvo ningún problema”, comenta. Mostró más comprensión que rechazo y me preguntó: “¿Por qué no me contaste antes?”.

Relaciones íntimas

En estos momentos, Stephanie también ha tenido que enfrentarse a sus inseguridades con respecto a la proximidad física. Sus propios sentimientos negativos acerca del muñón han sido una de las barreras. “Pienso que se ve feo y peludo”, admite Stephanie. “Siempre llevo un calcetín sobre él”.

Puesto que se siente incómoda con su muñón al descubierto, generalmente, usa la prótesis cuando mantiene relaciones íntimas. “Me siento más cómoda con la prótesis”, cuenta. Sin embargo, luego de salir con un hombre durante mucho tiempo y de sentirse compatible, se anima a disfrutar de un momento de intimidad sin la prótesis.

Un hombre con quien pueda sentirme cómoda

Stephanie desea mejorar su imagen corporal y poder permitirle a su próximo novio que toque y acaricie el muñón. “Espero eso con ansias”, comenta. “No lo he hecho nunca. No es por la otra persona; es mi propia reserva. Deseo llegar a esa intimidad de a poco. Me encantaría estar con un hombre que pudiera decir: ‘¿Puedo masajear tu pierna?’. Espero poder estar con un hombre que se sienta absolutamente cómodo consigo mismo y con quien yo pueda sentirme cómoda”.

Si un chico está interesado en ella, comenta, debe estar preparado para aceptar la prótesis; en caso contrario, no hay motivo para estar con él. “Los hombres deben saber que traigo muchas sorpresas además de la pierna. Hay muchas cosas sobre mí que son diferentes. Si él no puede hacer frente a esto, no podrá hacer frente a lo demás. Por eso los descarto”.

Conocer personas nuevas es difícil, y no todos van a resultar buenos compañeros. Si una dismetría se transforma en un problema y usted descubre que la persona que le interesa es superficial: ¡sobrepóngase y vuelva a intentarlo!

En Agosto del 2005, Stephanie actuó en la Conferencia y Exposición Educativa Anual de la Amputee Coalition en Dallas, Texas. Bailó la canción Ready for Love (Preparada para el amor), de India Arie, y culminó con un estruendoso aplauso y una ovación de pie.

Actualizado en: 07/27/2011
Regreso al inicio