por Erik Schaffer, protésico titulado
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Traducción al español: The BilCom Group
inMotion · Volume 18 · Issue 1 · January/February 2006: Protecting Your Prosthetic Investment - English Version is available in Library Catalog

Protecting Your Prosthetic InvestmentHoy en día, las prótesis suelen costar tanto o más que un auto nuevo, y con la llegada de nuevas tecnologías, como la biónica y la neuroprótesis, su precio no hará mas que seguir subiendo. Con semejantes cantidades de dólares en juego, sería aconsejable que las personas consideraran sus prótesis como una inversión ―como una pieza única de arte funcional― y siguieran el procedimiento necesario para maximizar su duración.

1. Planifique un mantenimiento regular

Una prótesis es un artefacto mecánico y, como cualquier otro artefacto mecánico, puede fallar con el tiempo debido al desgaste. Desafortunadamente, puede ser difícil recordar eso cuando la prótesis funciona apropiadamente y usted no experimenta ningún malestar. Para prevenir o postergar problemas peligrosos y costosos, sin embargo, es importante programar revisiones médicas periódicas aun cuando no tenga problemas.

Si no sigue esta norma básica, estará poniendo en riesgo tanto su seguridad como su economía. Algunas pólizas de seguro, por ejemplo, permiten la entrega de una prótesis de pie o mano solo una vez cada tres años. Si usa su prótesis durante un año, sin pedir cita hasta que algo se rompe, puede que tenga que pagar de su propio bolsillo el reemplazo del pie o la mano porque esté tan dañada que no se pueda reparar.

En cambio, si simplemente hubiera programado revisiones periódicas ―lo ideal serían tres o cuatro al año― posiblemente podría haber solucionado el problema al darle a su protésico la oportunidad de identificar el problema y de realizar reparaciones antes del fallo del componente. Por tanto, usted: (a) se habría protegido contra lesiones/molestias, (b) habría prolongado la duración de su prótesis y, a su vez, (c) se habría ahorrado una cantidad importante de dinero.

No existe ninguna desventaja con esta clase de mantenimiento, excepto el tiempo que se necesita para llevarlo a cabo. Las visitas periódicas al protésico son importantes para proteger su inversión protésica.

2. No se “automedique”

Realizar ajustes en su prótesis sin la guía y supervisión del protésico puede dañar su prótesis, invalidar las garantías pertinentes, suponer gastos adicionales para usted y provocar daños corporales. Incluso la prótesis más simple es un artefacto complejo especialmente adaptado a su anatomía y diseñado para resistir las presiones y fuerzas que se generan al usarlo.

Alterar el encaje, la alineación de la prótesis o la configuración de los componentes puede cambiar la dinámica del sistema y causar un desgaste y presión imprevistos. Esto, a su vez, puede reducir la duración de su prótesis, al mismo tiempo que pone su salud en riesgo. Además, puesto que ninguno de estos cambios son realizados por una persona autorizada o de acuerdo con las recomendaciones de los fabricantes, pueden no respetarse las garantías de los componentes.

3. Trátela como un objeto valioso…

Usted no facturaría un maletín con 10.000 dólares en efectivo si vuela de Nueva York a Los Ángeles. Igualmente, no debería facturar una prótesis de 10.000 dólares (o más). Más a menudo de lo que quisiera, los pacientes me llaman desesperados para decirme que la aerolínea ha perdido una prótesis de repuesto. Si usted lleva consigo una prótesis de repuesto o especial/secundaria o, por alguna razón, no lleva puesta su prótesis principal, debe guardarla con su equipaje de mano cuando viaje en avión.

Del mismo modo, nada bueno puede pasar cuando deja su prótesis en el auto. Si alguien roba el vehículo o las cosas que están en su interior, se quedará, literalmente, sin pierna sobre la que pararse (o sin brazo/mano para detener al autor del delito).

Incluso si evita la desgracia de un atraco, dejar la prótesis en el auto en un día caluroso y soleado puede hacer que el encaje pierda la forma, impedir que los componentes funcionen adecuadamente y derretir los adhesivos que unen unos componentes a otros. Si abandona el vehículo y lleva la prótesis consigo, pero no puesta, asegúrese de llevarla con usted cuando sale del auto.

En resumen, sepa dónde está su prótesis en todo momento. Pueden sustraerla de la taquilla de la escuela, de la habitación del hotel o de cualquier otro lugar al que otras personas tengan acceso en su ausencia. La prótesis puede dañarse si la deja apoyada en un calefón a la ligera. Simplemente saber que su prótesis es un objeto valioso digno de protección, protegerá a ambos de problemas inesperados.

4. ¡. . . Pero no la use para guardar objetos de valor!

Su prótesis no es una caja de seguridad. Aunque le parezca ridículo y obvio, no resulta evidente para todo el mundo. Un joyero a quien traté en una ocasión solía meter bolsitas con diamantes en el espacio que hay entre el encaje y el armazón de la prótesis. De algún modo, unos ladrones que preparaban un asalto a su tienda observaron esta práctica y terminaron despojándolo no solo de las joyas sino también de la prótesis. Usar la prótesis como caja de seguridad, billetera o caja fuertepone a su prótesis ―y a usted― en peligro.

5. Protéjala de los elementos

El agua suele estropear las prótesis, especialmente los artefactos mioeléctricos o controlados por microprocesador. Dado el elevadísimo costo de estos dispositivos protésicos, es importante mantenerlos alejados de líquidos con el fin de asegurar su funcionamiento a largo plazo. Una solución para proteger todo tipo de prótesis, incluyendo las computarizadas, son los revestimientos de silicona, mucho más resistentes al agua y a otros contaminantes medioambientales que los de espuma. Los principales fabricantes de prótesis elaboran estos sistemas en serie y las compañías especializadas en su diseño las hacen a medida.

Los revestimientos más personalizados tienden a ofrecer una mejor protección contra la exposición a líquidos y a otros contaminantes que los productos comerciales porque se fabrican específicamente para cada prótesis y no basándose en “pequeño”, “mediano”, “grande”, “izquierdo” o “derecho”. Por el contrario, los modelos fabricados en serie suelen ser mucho más baratos. Algunos revestimientos permiten incluso que puedan sumergirse ciertas prótesis en el agua durante períodos prolongados de tiempo. Para personas con amputaciones por debajo de la rodilla o de extremidad superior, hay una empresa, por ejemplo, que fabrica un revestimiento de látex sellado al vacío que se coloca sobre la prótesis, permitiendo que el paciente pueda ducharse o ir a la piscina. Los productos como éste son relativamente baratos y se pueden obtener en Internet por menos de 50 dólares estadounidenses.

Incluso sin revestimientos de silicona o látex, usted puede tomar ciertas medidas para proteger su prótesis en caso de que la sumerja accidental o intencionalmente en el agua o si la expone a otros líquidos/contaminantes.

(Si sumerge su prótesis mioeléctrica o controlada por microprocesador, no se aplican los siguientes comentarios y debería llevar el dispositivo a su protésico inmediatamente para que lo evalúe y realice las reparaciones necesarias).

Antes de sumergir su prótesis intencionalmente en el agua, debería hablar primero con su protésico para asegurarse de que tal exposición no deteriorará la prótesis. Debería engrasar o lubricar la prótesis siguiendo las instrucciones que su protésico le dio al principio.

A veces, sin embargo, algunos eventos derivan sin querer en la inmersión total de la prótesis. Cuando eso suceda, seque cuidadosamente toda la prótesis con una toalla, centrándose especialmente en los pernos metálicos y los puntos de sujeción, ya que son áreas que se oxidan más rápidamente, provocando fragilidad estructural y, posteriormente, su ruptura. Además, debería hablar con su protésico sobre el engrasado/lubricación de la prótesis después de que ésta se haya secado con el fin de garantizar un óptimo rendimiento en el futuro.

Si la prótesis se sumerge o expone al agua salada, debe enjuagar inmediatamente todo el dispositivo con agua fresca. Los efectos corrosivos del agua salada debilitarán los puntos de sujeción y la integridad estructural de determinados componentes, dañándolos y exponiéndole a usted al riesgo de sufrir posibles lesiones. Después de enjuagar a fondo toda la prótesis, debe seguir el mismo procedimiento descrito en el párrafo anterior

Conclusión

Su prótesis es un artículo costoso hecho a medida que, idealmente, le permite vivir sin limitaciones. Si sigue los pasos descritos en este artículo, puede maximizar la duración de su prótesis y, por ende, su potencial.

Sobre el autor

Erik SchafferErik Schaffer, protésico titulado, es presidente de Prótesis “Un Paso por Delante” en Hicksville, Nueva York.
Actualizado en: 07/27/2011
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