Artículo original por Scott McNutt
Traducido a lenguaje sencillo por Helen Osborne de Health Literacy Consulting (Asesoramiento en Educación de Salud)
PDF Tambien disponible en formato del PDF - Requiere a programa libre Acrobat Reader de Adobe.
Ajustar el tamaño de la letra en la pantalla: + letra más grande | - letra más pequeña

Traducción al español: The BilCom Group
inMotion Volume 17 · Issue 2 · March/April 2007: If she can do it, you can do it! One woman’s story about being an amputee who trains with weights
English Version is available in Library Catalog

Christie Hagedorn tiene un mensaje para todos aquellos, amputados o no, que consideran que el entrenamiento con pesas es un objetivo imposible: ¡Si ella puede hacerlo, usted también puede!

Christie Hagedorn working out

Christie Hagedorn perdió su pierna derecha por debajo de la rodilla en un accidente de motocicleta hace más de veinte años. Pasó meses en el hospital y luego se fue a casa con muletas. Durante los siguientes 11 años, siempre usó las muletas para contrarrestar el dolor de las llagas por presión. Aunque Hagedorn intentaba caminar sin muletas, sus intentos nunca duraban mucho. “Cuando soportas peso sobre esas llagas por tanto tiempo, dices: está bien, tengo que usar las muletas. Diría que el 99 por ciento del tiempo las usaba”.

Christie Hagedorn working outHagedorn no solo quería deshacerse de las muletas sino que también quería recomenzar su entrenamiento con pesas (su pasatiempo antes del accidente). Pero muchos profesionales de la salud dijeron que esto no sería posible. “Siempre era no, no, no, no”, cuenta Hagedorn. Comenzó a creer que había poco que pudiera hacer para modificar la situación. Esto cambió para mejor cuando Hagedorn comenzó con una nueva fisioterapeuta que puso a prueba sus destrezas de ambulación. “Me dijo que quería que caminara para ella. Entonces caminé hacia delante y hacia atrás. Ella examinó el flexor de la cadera, el muslo y los ligamentos de la corva”. La fisioterapeuta descubrió que Hagedorn no tenía fuerza en su pierna izquierda y le asignó un programa de entrenamiento (de fuerza) con pesas.

Este programa comenzó con una máquina para ejercitar la cadera. En solo dos semanas, recuperó 35 grados de movimiento en la rodilla izquierda y se deshizo de las muletas. Dos semanas más tarde, ya no tenía llagas dolorosas. Hagedorn estaba contentísima con estos rápidos resultados. “No sé si fue porque la máquina estaba trabajando los músculos que debía trabajar, pero fue simplemente magnífico. Todo lo que sé es que me sentía indignada porque todas las operaciones que me habían realizado en ese tiempo nunca funcionaron. No puedo siquiera comenzar a explicarlo”.

De allí en adelante, Hagedorn ha estado entrenando con pesas. Ahora es tan fuerte que comenzó a patinar otra vez, tal como lo hacía en su infancia. “Mis cuatro hijos me compraron patines y me ayudaron a aprender a patinar en el parque. Y fue lo mejor que me pasó”.

Hagedorn es tan aficionada al entrenamiento con pesas que ahora enseña a otras personas. Es entrenadora personal en la YMCA local —ayuda a otras personas a aprender sobre el entrenamiento con pesas—. Su objetivo es traer a los amputados a la sala de pesas y luego “enseñarles todo acerca de un trabajo corporal completo, que lo experimenten, que lo disfruten y que también enseñen a otros amputados, así esto continúa”, comenta.

Hagedorn da algunas sugerencias para que los amputados conserven la salud:

  • Consulte con su médico antes de iniciar un nuevo programa de ejercicios. Busque a alguien que le asista cuando empiece a entrenar con pesas o a realizar otro tipo de ejercicio. Con el tiempo, la mayoría de las personas pueden realizar estos ejercicios sin ayuda.
  • Mantenga una buena condición cardíaca (cardiovascular). Las personas con amputación de extremidad inferior necesitan esto debido a las exigencias extras que tiene el cuerpo para caminar. 
  • Coma alimentos saludables y tome mucha agua. Hagedorn explica que consumir alimentos altos en sodio (sal) puede causar problemas con las prótesis. Los problemas empeoran cuando las personas no toman suficiente agua. Hagedorn cuenta que cuando come mucha pizza tiene problemas con su pierna protésica. “Se inflama la pierna y entonces la prótesis no se ajusta adecuadamente. Y si la pierna está mal, la espalda está mal y todo está mal”.
  • Sepa que puede hacerlo. Hagedorn espera incentivar a otras personas amputadas para tener una recuperación tan asombrosa como la suya. Estos consejos son para personas de todas las edades que quizá sienten que no pueden lograrlo. “Si alguien siente que no puede cambiar o lo ha pensado pero se ha dado por vencido, espero que lea esto y diga: ‘Ella lo logró. Yo también podría hacerlo. Si ella puede hacerlo, yo también puedo’”.

Puede aprender más acerca del entrenamiento con pesas y otros tipos de ejercicios leyendo: "Keep Moving... Exercises for Lower-Extremity Amputees", de la edición 2001 de First Step: Una guía para adaptarse a la pérdida de una extremidad, www.amputee-coalition.org/first_step/firststepv2_s3a03.html

Siempre consulte con su médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios. Busque a alguien que le asista cuando recién comienza. Con el tiempo, la mayoría de las personas pueden realizar estos ejercicios sin ayuda.

Lectura fácil traducida de If she can do it, you can do it!

Actualizado en: 01/01/2017
Regreso al inicio